En el año 1981 un grupo de 10 trabajadores del Ingenio Sancarlos reunidos frente a las oficinas principales en un inmenso árbol de mango, cristalizó la idea de constituir un Fondo de Empleados que tuviera como propósito principal de otorgar préstamos a los trabajadores, contribuyendo de esta forma al bienestar social de todos.
Iniciaron con un ahorro semanal de $100 pesos cada uno, destinando $50 pesos para préstamos y $50 pesos para jugar con la lotería principal.
A partir del 16 de junio de 1989, el Fondo es legalizado y se hace coherente con las políticas del Ingenio Sancarlos y con las leyes del estado.